ComaBien

⟵ Volver a Agua

⛲ Agua de Manantial Embotellada

El origen de las aguas embotelladas de manantial es más frecuente que cualquier otro tipo de fuente. Su composición mineral y nivel de TDS varían ampliamente según la geología local, y algunas fuentes naturales presentan agua naturalmente carbonatada.

Qué es un manantial

Un manantial o naciente es una fuente natural de agua que brota de la tierra o entre las rocas. El agua, aprisionada entre capas impermeables, puede estar sometida a alta presión por el peso de las capas superiores y emerger con fuerza cuando esa capa se fractura o perfora.

Cómo emerge y tipos

Los manantiales se originan por la infiltración de lluvia o deshielo que penetra en un área y emerge en otra de menor altitud. Pueden ser efímeros (intermitentes), perennes (continuos) o de tipo artesiano cuando existe suficiente presión para que el agua fluya sin bombeo mecánico.

Cuando el agua fluye espontáneamente, puede formar charcas, arroyos, estanques o incluso géiseres. Esta presión natural también puede ayudar a proteger la surgencia frente a contaminación superficial, si bien perforaciones indebidas pueden afectar a su calidad y caudal.

En contextos de agua naturalmente con gas, el CO₂ disuelto procede del propio sistema hidrogeológico, no de gas añadido.

Relieves kársticos

En terrenos kársticos (calizas, dolomías, yesos), el agua circula por una red de conductos subterráneos complejos y suele emerger como resurgencias o fuentes de gran caudal. Estos acuíferos presentan drenajes jerarquizados que canalizan el agua hacia la superficie. La mineralización refleja la litología: bicarbonatos y calcio/magnesio suelen dominar el perfil.

Definición y regulación

La definición de agua de manantial es controvertida: para la geología, debe brotar de manera natural; sin embargo, algunas normativas aceptan agua captada en pozos próximos al manantial si existe conexión hidráulica demostrada y composición química idéntica.

A diferencia del agua mineral natural (con definición legal y protección de origen más estrictas), el agua de manantial suele estar menos regulada, lo que permite que ciertos productores empleen captaciones auxiliares siempre que mantengan la trazabilidad y la constancia de composición.

Calidad y tratamiento

  • Tratamiento mínimo: filtración mecánica y controles microbiológicos; sin alterar la naturaleza del agua.
  • Mineralidad (TDS): desde muy baja (aguas ligeras) hasta media (perfil más marcado).
  • pH: habitualmente entre 6,5 y 8,5; depende de bicarbonatos y equilibrio CO₂.
  • Carbonatación natural: posible en sistemas con aporte de CO₂ endógeno.

Cómo leer la etiqueta (agua de manantial)

  • Denominación: debe aparecer “agua de manantial”.
  • Origen: nombre del manantial, municipio y país; idealmente “embotellada en origen”.
  • Composición: residuo seco (TDS), principales iones (HCO₃⁻, Ca, Mg, Na, K), pH y conductividad.
  • Gas: “naturalmente gaseosa” vs “con gas añadido”.
  • Lote y fecha: claves para trazabilidad y rotación.

Pista rápida: para aguas ligeras busca TDS < 150 mg/L; para mayor carácter gastronómico, TDS 300–600 mg/L.

Comparativa rápida

Aspecto Agua de manantial Agua mineral natural Agua preparada / tratada
Origen Manantial o captación conectada Manantial/acuífero protegido y certificado Puede partir de red (tratada)
Tratamiento Mínimo (sin alterar naturaleza) Mínimo, estrictamente regulado Ósmosis/UV/ozono; posible remineralización
Trazabilidad Media–alta (según normativa) Alta (perímetros de protección) Variable (según operador)
Uso gastronómico Amplio: de ligero a medio Alto: identidad marcada Funcional: perfil estable/neutro

Riesgos y protección

  • Protección hidrogeológica: delimitar perímetros y controlar vertidos en la zona de recarga.
  • Captaciones responsables: evitar sobreexplotación y perforaciones que conecten capas no deseadas.
  • Monitoreo continuo: caudal, conductividad, microbiología y estabilidad de composición.
El manantial es el punto donde el agua subterránea fluye fuera de la tierra.
© 2025. Arturo Mahiques (Valencia)