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🧪 Botella para el agua: ¿vidrio o plástico (PET)?

Una breve historia de la botella

Hacia el 100 a. C., los sirios perfeccionaron la botella de vidrio soplado. Hasta la fabricación en masa, el vidrio era caro y muchas aguas (como Apollinaris) viajaban en tinajas de barro.

Comparativa rápida

Aspecto Vidrio PET
Percepción en mesa Premium, más “presencia” Informal, práctica
Peso / transporte Pesado Ligero
Riesgo de rotura Alto Bajo
Reciclabilidad Alta (circuitos maduros) Alta (rPET posible)
Neutralidad sensorial* Excelente Excelente con buen almacenamiento

*La diferencia de sabor no proviene del material en sí, sino del almacenamiento y las condiciones de uso.

Vidrio vs. plástico: cómo elegir

Siempre que sea posible, elige vidrio: ofrece una sensación más agradable y una presencia más sustanciosa en mesa. En aguas de alta gama, el vidrio es casi una necesidad. Muchas marcas diferencian su identidad entre vidrio y plástico, y algunas han migrado del PET al vidrio para posicionarse en restaurantes y hoteles.

En términos estrictamente sensoriales, no hay evidencia de que el vidrio o el PET modifiquen el sabor por sí mismos. Si la estética del PET no encaja en un contexto epicúreo, puedes decantar el agua y/o usar una funda embellecedora.

Vidrio: presencia y valor percibido.
PET: ligereza y conveniencia.

¿Qué es el PET?

El PET (tereftalato de polietileno), identificado con el nº 1 en el triángulo de reciclaje, es una resina plástica transparente, ligera, resistente a impactos y reciclable. No es lo mismo que el policarbonato: el PET no contiene BPA.

🧯 Mitos comunes sobre botellas de plástico

  • “Congelar agua en plástico libera dioxinas cancerígenas”.
    FALSO: el PET no contiene dioxinas; además, el frío reduce la difusión de compuestos.
  • “Reutilizar PET lo descompone en compuestos cancerígenos como DEHA”.
    FALSO: el PET no contiene DEHA ni se degrada en él. Si reutilizas, lava y seca bien para evitar microbiología.
  • “El PET lleva BPA”.
    FALSO: el PET no es policarbonato y no lleva BPA.

Buenas prácticas de almacenamiento

  • Evita calor y sol directo (coche, ventanas): conserva la neutralidad.
  • Cierra bien tras cada uso: limita oxidación y captación de olores.
  • No apiles en exceso sobre PET muy fino: deforma y puede perder estanqueidad.
  • Recicla siempre: vidrio en iglú verde; PET al contenedor correspondiente (ideal rPET).

Conclusión práctica

Para una presentación premium, escoge vidrio. Para conveniencia diaria, el PET cumple y es reciclable. Si te preocupa la estética, decanta el agua o usa funda. La clave del sabor es cómo conservas la botella, no el material en sí.

© 2025. Arturo Mahiques (Valencia)