🍋 Tom Collins clásico
El Tom Collins es un cóctel clásico, burbujeante y cítrico, ideal para los días calurosos. Combina ginebra, zumo de limón, azúcar y soda en un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. Nació en el siglo XIX y es antepasado directo del moderno gin fizz.
- 👥 1 vaso alto (highball)
- ⏱️ 3 minutos
- 🍸 Refrescante y cítrico
Ingredientes
- 50 ml de ginebra seca (London Dry)
- 25 ml de zumo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de azúcar (1:1 agua y azúcar)
- Agua con gas o soda para completar
- Hielo en cubos
Decoración
- Rodaja de limón
- Cereza roja de cóctel
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Preparación paso a paso
- Llena un vaso alto con hielo en cubos.
- Añade la ginebra, el zumo de limón y el jarabe de azúcar.
- Remueve suavemente para integrar los sabores.
- Rellena con soda o agua con gas fría.
- Decora con una rodaja de limón y una cereza. Sirve inmediatamente.
Presentación y servicio
El Tom Collins se sirve tradicionalmente en vaso alto con hielo abundante. Es una bebida ligera y chispeante, ideal como aperitivo o para acompañar comidas frescas.
Consejos y variantes
- Collins de frutos rojos: añade un chorrito de puré de frambuesas o fresas.
- Versión herbal: decora con albahaca o pepino para un toque botánico.
- Sin alcohol: sustituye la ginebra por agua tónica o un destilado 0.0.
Nota del barman
Usa zumo de limón recién exprimido, nunca concentrado. La proporción clásica es 1 parte de ginebra, ½ de limón y ⅓ de azúcar. La soda debe añadirse al final, muy fría y sin remover demasiado para conservar las burbujas.
Información nutricional (aprox. por copa)
- Calorías: ~160 kcal
- Azúcares: ~14 g
- Grasas: 0 g
- Alcohol: ~13%
Ligero, espumoso y con un toque ácido. Perfecto para tardes calurosas o aperitivos elegantes.