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Valgo de rodilla (rodillas hacia dentro)

Valgo de rodilla: rodillas que colapsan hacia dentro frente a alineación neutra

El valgo de rodilla ocurre cuando las rodillas tienden a colapsar hacia dentro, especialmente al caminar, correr, saltar o hacer sentadillas. Suele acompañarse de debilidad del glúteo medio, falta de control en el apoyo y pronación excesiva del pie.

Objetivo del trabajo correctivo: mejorar la estabilidad de cadera, reforzar el glúteo medio, controlar la alineación de rodilla y optimizar el apoyo del pie.

Cómo saber si es tu caso (en 30 segundos)

  • En sentadilla: las rodillas se meten hacia dentro al bajar o subir.
  • En apoyo a una pierna: la cadera cae y la rodilla se desplaza hacia dentro.
  • Al caminar o correr: se observa un “colapso” medial de rodilla y pie.
Comparación: rodilla en valgo frente a alineación neutra

El valgo no siempre es patológico, pero si genera dolor, inestabilidad o malas mecánicas, conviene corregirlo.

Por qué ocurre

El valgo suele aparecer por falta de control en la cadera y el pie, o por patrones de movimiento aprendidos.

  • Glúteo medio débil (no controla la abducción y rotación externa).
  • Pies pronados o arco caído.
  • Control pobre en apoyo unipodal.
  • Fatiga, técnica deficiente o exceso de volumen en entrenamientos.

Qué ayuda y qué conviene evitar

  • Ayuda: trabajo de glúteo medio, control de rodilla en apoyo, ejercicios unilaterales, fortalecimiento del pie y práctica consciente de la alineación.
  • Evita: sentadillas profundas sin control, correr con dolor persistente, y ejercicios que agraven el colapso medial sin corrección.

Si aparece dolor agudo, inestabilidad marcada o bloqueo articular, consulta antes de continuar.

Errores comunes

  • Forzar la rodilla hacia fuera sin control: debe venir desde la cadera, no desde el pie.
  • Usar bandas sin técnica: si la cadera no trabaja, la banda no corrige nada.
  • Ignorar el pie: el arco y el apoyo influyen directamente en la rodilla.

Plan rápido (10 minutos)

Úsalo 3–5 días/semana. Enfócate en control, no en fatiga.

  • 1) Activación de glúteo medio (3 min): abducción controlada, mini-band suave.
  • 2) Control de rodilla en apoyo (3 min): apoyo unipodal con alineación consciente.
  • 3) Fuerza + patrón (4 min): sentadilla con banda, step-down o puente unilateral.

Ejercicios recomendados

3–5 días/semana. Elige 2–4 ejercicios (8–12 min). Mantén la rodilla alineada con el segundo dedo del pie.

Cómo saber si estás mejorando (2–6 semanas)

  • Rodillas más estables en sentadilla y zancadas.
  • Menos colapso medial al caminar o correr.
  • Mejor control en apoyo a una pierna.
  • Mayor activación del glúteo medio.

Hábitos que aceleran el cambio

  • Camina activando ligeramente el arco del pie.
  • Evita dejar que la rodilla “caiga” hacia dentro en tareas diarias.
  • Incluye ejercicios unilaterales en tu rutina de fuerza.
  • Refuerza glúteo medio y pie de forma constante.