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Retroversión pélvica / Espalda plana

Retroversión pélvica: pelvis inclinada hacia atrás y disminución de la curva lumbar frente a postura neutra

La retroversión pélvica es una inclinación de la pelvis hacia atrás que reduce o aplana la curva lumbar natural. A menudo se conoce como “espalda plana”. Puede generar rigidez, falta de movilidad y compensaciones al moverte.

Objetivo del trabajo correctivo: recuperar la movilidad de cadera, mejorar la extensión lumbar suave, activar glúteos y reforzar el core en control neutro sin rigidez.

Cómo saber si es tu caso (en 30 segundos)

  • De perfil: la zona lumbar se ve muy plana o incluso redondeada.
  • Postura de pie: la pelvis parece “metida” hacia delante y el glúteo se ve menos proyectado.
  • Molestias típicas: rigidez lumbar, dificultad para hacer bisagra de cadera, molestias al estar sentado mucho tiempo.
Comparación lateral: pelvis en retroversión frente a pelvis neutra

Tener poca curva lumbar no es malo por sí mismo. Lo importante es si limita tu movilidad o genera dolor.

Por qué ocurre

La retroversión suele aparecer cuando la pelvis se inclina hacia atrás para compensar falta de movilidad o debilidad en ciertos grupos musculares.

  • Isquiosurales tensos que “tiran” de la pelvis hacia atrás.
  • Glúteos débiles o poco activos.
  • Core rígido o exceso de activación abdominal.
  • Hábito de sentarse encorvado o de pie con pelvis “metida”.

Qué ayuda y qué conviene evitar

  • Ayuda: movilidad de cadera (especialmente extensión), activación de glúteos, respiración que permita extensión suave de columna y trabajo de bisagra de cadera.
  • Evita: apretar el abdomen todo el día, entrenar con la pelvis “metida”, y ejercicios que te obliguen a redondear la espalda sin control.

Si aparece dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza, consulta antes de continuar.

Errores comunes

  • “Meter barriga” constantemente: genera rigidez y más retroversión.
  • Estirar isquios sin control: puede empeorar la retroversión si ya están tensos.
  • Evitar toda extensión lumbar: la columna necesita moverse en todos los rangos.

Plan rápido (10 minutos)

Úsalo 3–5 días/semana. Prioriza la sensación de movilidad y control suave.

  • 1) Respiración + extensión suave (2 min): permitir que la zona lumbar recupere curva natural.
  • 2) Movilidad de cadera (3 min): extensión de cadera y apertura suave.
  • 3) Glúteo + bisagra (5 min): puentes, bisagra controlada y activación posterior.

Ejercicios recomendados

3–5 días/semana. Elige 2–4 ejercicios (8–12 min). Si notas rigidez lumbar, reduce rango y respira.

Cómo saber si estás mejorando (2–6 semanas)

  • Mayor facilidad para hacer bisagra sin redondear la espalda.
  • Menos rigidez lumbar al estar sentado o de pie.
  • Mejor activación de glúteos en ejercicios básicos.
  • Curva lumbar más natural sin forzarla.

Hábitos que aceleran el cambio

  • Evita sentarte encorvado largos periodos.
  • En pantallas: pelvis neutra, no “meterla” en exceso.
  • En fuerza: busca control, no rigidez.
  • Camina y mueve caderas a diario: mejora la extensión y descarga la zona lumbar.