Escápulas aladas
Las escápulas aladas aparecen cuando el borde interno de la escápula (omóplato) se “despega” y sobresale hacia atrás, sobre todo al empujar, levantar el brazo o apoyar las manos en una pared. No es solo “estético”: suele indicar falta de control escapular.
Objetivo del trabajo correctivo: mejorar la estabilidad de la escápula (que “se pegue” a la parrilla costal), reforzar serrato anterior y coordinar la escápula con el hombro para mover el brazo con menos estrés.
Cómo saber si es tu caso (en 30 segundos)
- Prueba en pared: manos en la pared y empuja (como una flexión). Si la escápula “sale”, es una pista clara.
- Al levantar brazos: notas inestabilidad, “chasquidos” o sensación de hombro poco sólido.
- Postura: hombros hacia delante y cuello cargado suelen acompañarlo.
Importante: que “se marque” un poco no siempre es un problema. Lo relevante es si hay dolor, pérdida de control o limitación al mover el brazo.
Por qué ocurre
Para que el hombro funcione bien, la escápula debe moverse y estabilizarse a la vez. Si falla el control, el brazo compensa y el hombro se sobrecarga.
- Debilidad del serrato anterior (clave para “pegar” la escápula).
- Debilidad/inhibición de trapecio medio e inferior.
- Rigidez torácica (espalda alta) y hombros redondeados.
- Mala técnica en empujes/press (escápula sin control).
Qué ayuda y qué conviene evitar
- Ayuda: ejercicios de serrato anterior (push-up plus, wall slides), control escapular y movilidad torácica suave.
- Evita: presses pesados por encima de la cabeza si no puedes controlar la escápula, y “encoger hombros” todo el rato para estabilizar.
Si hay dolor fuerte, pérdida de fuerza, sensación de inestabilidad marcada o antecedente de lesión de hombro, consulta.
Errores comunes
- Hacer más peso en vez de más control: aquí manda la técnica, no la carga.
- Empujar con cuello y trapecios: la escápula se estabiliza con serrato y control, no con tensión cervical.
- Olvidar la espalda alta: si la zona torácica está rígida, el hombro compensa.
Plan rápido (10 minutos)
Ideal 3–5 días/semana, especialmente si trabajas con pantallas o entrenas press/lagartijas.
- 1) Movilidad (2–3 min): extensión/rotación torácica suave.
- 2) Activación (5–6 min): serrato anterior + control escapular.
- 3) Integración (1–2 min): empuje en pared o apoyo con técnica perfecta.
Ejercicios recomendados
3–5 días/semana. Elige 2–4 ejercicios (8–12 min). Busca control y respiración, sin dolor.
Cómo saber si estás mejorando (2–6 semanas)
- En la prueba en pared, la escápula sobresale menos.
- Más estabilidad y menos “ruido” al mover el brazo.
- Menos carga en cuello/trapecios al empujar o levantar objetos.
- Mejor técnica en flexiones y press (escápulas controladas).
Hábitos que aceleran el cambio
- Evita pasar horas “colapsado” hacia delante: micro-pausas cada 30–45 min.
- En empujes, piensa: costillas abajo + cuello largo + escápula estable.
- Entrena espalda alta y serrato de forma regular (no solo pecho).