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Embotellado, Clarificación y Tapado del Vino

El Embotellado

El embotellado es el paso final en la elaboración del vino. Aquí se llena cada botella con vino estabilizado y clarificado, se tapa con el sistema de cierre deseado y se almacena en condiciones controladas. Esta etapa representa el puente entre la bodega y el consumidor.

Es esencial que el vino esté totalmente libre de impurezas visibles, sin sedimentos ni turbidez, y que esté también estabilizado microbiológicamente para evitar reacciones indeseadas una vez envasado. El vino debe estar también libre de CO₂, especialmente en el caso de los vinos tranquilos.

Después del llenado, se aplica el tapón y las botellas se dejan en posición vertical durante 3 a 5 días. Luego se almacenan horizontalmente a unos 13 °C: seis meses para los blancos y hasta un año o más para los tintos antes de salir al mercado.

Pasos Previos al Embotellado

Antes de proceder al embotellado, el vino debe superar varias etapas técnicas para asegurar su estabilidad y calidad a largo plazo. Las más importantes son:

  • Clarificación: Eliminación de partículas en suspensión que puedan enturbiar el vino.
  • Estabilización: Proceso que previene reacciones químicas o microbiológicas en la botella.
  • Filtración: Eliminación física de impurezas y microorganismos restantes.

Clarificación

La clarificación tiene como objetivo mejorar la apariencia del vino y dejarlo limpio y brillante. Aunque algunos vinos se aclaran de forma natural por decantación, la mayoría necesita ayuda adicional para evitar turbidez.

El proceso se lleva a cabo utilizando agentes clarificantes que se adhieren a las impurezas en suspensión y las arrastran al fondo del depósito.

Los clarificantes se dividen en:

  • De origen orgánico: como la gelatina, albúmina de huevo, caseína, ictiocola (cola de pescado), carbón activo y PVPP (polivinilpirrolidona).
  • Minerales: como bentonita (muy usada en vinos blancos), caolín y sílice coloidal.

El uso adecuado del clarificante apropiado según el tipo de vino evita defectos visuales y puede incluso afinar su perfil sensorial.

Estabilización

La estabilización busca prevenir cambios no deseados una vez embotellado el vino, como la formación de sedimentos, turbidez por proteínas o precipitación de cristales.

Estabilización Proteica

Las proteínas presentes en el vino pueden precipitar con el tiempo si no se eliminan. Se utiliza bentonita, una arcilla natural con carga negativa, que se une a las proteínas y facilita su eliminación por decantación o filtración posterior.

Estabilización Tártrica

El ácido tartárico puede precipitar en forma de cristales inofensivos en la botella si el vino no se estabiliza por frío. Este procedimiento consiste en enfriar el vino a -4 °C durante una o dos semanas, provocando la precipitación del bitartrato potásico.

Estabilización Microbiológica

Para vinos con azúcar residual, es necesario evitar re-fermentaciones en botella. Se añaden sorbato potásico y anhídrido sulfuroso (SO₂) como conservantes y estabilizantes antimicrobianos.

Filtración

La filtración permite la eliminación física de las partículas más pequeñas aún en suspensión. También sirve para eliminar levaduras o bacterias que podrían alterar el vino.

Tipos de filtración:

  • Filtración de profundidad: Utiliza placas o tierras de diatomeas. El vino atraviesa un medio filtrante poroso.
  • Filtración de superficie: Utiliza membranas, actuando como un tamiz para eliminar microorganismos.

Materiales filtrantes:

  • Tierras de diatomeas
  • Perlita
  • Celulosa
  • Drenopor

El resultado es un vino brillante, limpio y apto para una larga vida en botella.

Las Botellas

La botella no es un simple recipiente, sino un elemento clave en la conservación y presentación del vino. Su color, forma y limpieza influyen directamente en su evolución.

  • Color: Botellas verdes u oscuras protegen de la luz, ideales para vinos tintos.
  • Forma: Borgoñesa, bordelesa, renana, entre otras. Cada una responde a una tradición y facilita el almacenaje.
  • Limpieza: Antes del embotellado, las botellas deben ser esterilizadas con agua caliente o soluciones sulfitadas.

Los Tapones

El tapón es fundamental para el sellado hermético de la botella. Aunque se tratan con detalle en otra sección, aquí se resumen los tipos más habituales:

  • Corcho natural
  • Colmatados
  • Aglomerados
  • Sintéticos
  • Altec