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Defectos comunes del vino: TCA, oxidación, reducción, acidez volátil y más

Vino: Defectos comunes - Guía técnica para identificarlos y solucionarlos

En un vino, llamamos defecto a un olor, sabor o sensación no deseada que estropea la experiencia: tapa la fruta, descompensa la boca o hace que el vino sea difícil de disfrutar. Estos problemas suelen venir de tres sitios: microorganismos (levaduras o bacterias), reacciones químicas (oxidación, sulfuros, etc.) o mala conservación (calor, luz, transporte, almacenamiento).

Aun así, no todo lo que suena “raro” es un defecto. Hay vinos con perfiles poco habituales que forman parte de un estilo buscado (por ejemplo, oxidativos o algunos naturales). La forma más práctica de decidir es simple: ¿el vino se disfruta? Si te cuesta beberlo o no se integra ni con comida, probablemente estamos ante un defecto. Si mejora con aire o con un ajuste de temperatura y “encaja”, puede que no sea un problema real.

Índice de la guía

Si necesitas decidir rápido: mira la tabla y la checklist. Si quieres entender el porqué: empieza por la definición.

1) Qué se considera defecto (criterio químico/sensorial)

Un defecto aparece cuando ciertos compuestos que no deberían destacar (volátiles, fenólicos o sulfurosos) se perciben por encima de su umbral y el vino se desequilibra. Dicho de otra forma: el vino deja de oler o saber “a vino” en el sentido esperado, y pasa a oler o saber a cartón húmedo, vinagre, huevo, repollo, establo, etc. La causa suele ser microbiológica, oxidativa o de conservación (calor, luz, transporte, almacenamiento).

  • Defecto técnico claro: TCA (corcho), sulfuros persistentes, acidez volátil alta… rara vez se consideran positivos.
  • Depende de la intensidad: una oxidación ligera o un brett muy leve pueden tolerarse en ciertos estilos o por gusto personal.
  • Estilo vs defecto: lo que es “virtud” en un vino oxidativo, puede ser “fallo” en un vino joven. El contexto manda.

Tres preguntas que suelen acertar: ¿la fruta se ha apagado? ¿la boca está descompensada? ¿mejora con aire o con un ajuste de temperatura?

2) Tabla comparativa (diagnóstico rápido)

Defecto Aromas/Sabores típicos Señales visuales ¿Mejora con aireación? Acción recomendada
TCA (corcho) Cartón húmedo, moho de sótano, fruta completamente apagada Color normal No mejora Devolver inmediatamente
Oxidación prematura Manzana asada, nuez rancia, caramelo viejo, vinagre viejo Ámbar en blancos, teja en tintos No (puede empeorar) Enfriar a 10-12°C; si persiste, devolver
Reducción (H₂S) Cerilla apagada, goma quemada, ajo, col hervida, huevo (grave) Color normal u oscuro Sí, en casos leves (15-30 min) Decantar o airear vigorosamente
AV alta (acidez volátil) Vinagre, pegamento, barniz, disolvente Color normal No mejora Devolver si molesta significativamente
Brettanomyces Cuadra sudorosa, cuero viejo, clavo, banda adhesiva, medicinal (grave) Color normal Poco o nada Subjetivo; devolver si domina la fruta
Refermentación Gas carbónico inesperado, sabor fermentado, levadura Turbidez, sedimentos No mejora Devolver (excepto estilos específicos)
Golpe de calor Fruta cocida, mermelada plana, caramelo quemado, pesadez Color apagado, opaco No mejora Devolver la botella
Golpe de luz Lana mojada, repollo cocido, ajo, notas sulfurosas extrañas Color normal No mejora Devolver la botella

Si tienes dudas: enfría el vino 2-3°C, sírvelo en una copa amplia y agítalo 20 segundos. Espera 5 minutos y vuelve a probar. La reducción leve desaparece así; oxidación y TCA empeoran o persisten.

3) TCA / Corcho (2,4,6-tricloroanisol)

El TCA es el defecto más conocido y temido. No significa literalmente "corcho podrido flotando", sino contaminación por un compuesto químico (2,4,6-tricloroanisol) que puede venir del tapón, la madera de la bodega o materiales contaminados. Su efecto principal es apagar completamente los aromas del vino: la fruta desaparece y queda un fondo persistente de cartón húmedo, moho de sótano o periódico mojado.

  • Leve: El vino parece "plano" y sin personalidad, como si le faltara vida.
  • Moderado: Aparecen claramente notas de moho o sótano húmedo.
  • Grave: El cartón húmedo domina y el vino resulta desagradable de beber.
  • Química: Cloro + fenoles del corcho generan TCA volátil (muy potente sensorialmente).
  • En casa: No hay solución. Devuelve la botella sin dudar.

Pista práctica: Si un vino que conoces expresivo está misteriosamente "mudo" sin fruta aparente, aunque no huela fuertemente a corcho, desconfía de TCA leve.

4) Oxidación prematura

La oxidación ocurre cuando el vino entra en contacto con más oxígeno del deseado. Es fácil de identificar visualmente: los blancos amarillean hacia ámbar o marrón dorado, los tintos desarrollan tonos teja o ladrillo. En nariz aparecen aromas de manzana asada, nueces rancias, caramelo viejo o acetaldehído (olor a vinagre viejo). La boca pierde frescura, acidez y fruta, quedando seca y plana.

  • Causas principales: Tapón defectuoso, almacenamiento a calor, inyección insuficiente de SO₂ en bodega.
  • Distinción clave: En vinos de estilo oxidativo (olorosos, amontillados, rancios) estas notas son buscadas y equilibradas. En vinos jóvenes o de guarda es fallo.
  • Qué hacer: Enfría inmediatamente a 10-12°C. Si la fruta sigue ausente, devuelve la botella.
  • Incidencia: Muy común en botellas de más de 5 años mal conservadas.
Evolución visual de la oxidación: blanco normal vs oxidado (ámbar), tinto normal vs teja

Regla práctica: Si la oxidación tapa más del 50% de la fruta original y el vino parece "viejo antes de tiempo", es defecto.

5) Reducción (sulfuro de hidrógeno H₂S y mercaptanos)

La reducción es extremadamente común en vinos jóvenes tintos que llegan "bien cerrados" a botella. Se produce por falta de oxígeno durante la fermentación, generando compuestos sulfurosos que huelen a cerilla recién apagada, goma quemada, ajo crudo, col hervida. En casos graves puede llegar a huevo podrido. La buena noticia: muchas veces desaparece sola con aire.

Grados y evolución práctica

  • Leve (cerilla): Muy habitual. Se volatiliza con 10-30 minutos de aireación normal.
  • Moderado (goma/col): Necesita decantación o agitado vigoroso en copa amplia.
  • Grave (huevo/alcantarilla): Si persiste tras 45 minutos de aire, es defecto permanente.

Protocolo rápido sin decantador: Vierte en copa grande, agita 20-30 segundos como si hicieras un cóctel, espera 5 minutos y prueba. Si mejora claramente, era reducción leve aprovechable.

6) Acidez volátil alta (AV)

Las bacterias acéticas convierten alcohol en ácido acético (olor directo a vinagre) y, combinado con etanol, genera acetato de etilo (pegamento, barniz, quitaesmaltes). La nariz se vuelve agresivamente punzante y la boca queda áspera, seca y sin armonía.

  • Umbral sensorial: Por debajo de 1.2 g/L apenas se nota; 1.6 g/L ya molesta; >2 g/L arruina.
  • En vinos naturales: Pueden tolerar toque leve como "carácter"; si pica la nariz, es exceso.
  • Vinos más sensibles: Aquellos con alta graduación alcohólica (exacerban esteres volátiles).
  • Solución: Ninguna en casa. Si interfiere con el placer de beber, devuelve.

Por qué pasa: Oxidación parcial + bacterias acéticas durante elaboración o almacenamiento.

7) Brettanomyces (levadura salvaje)

Brettanomyces es una levadura contaminante que produce 4-etilfenol, generando aromas de cuadra sudorosa, cuero viejo, clavo de olor. En concentraciones altas puede volverse medicinal o banda adhesiva. Es el defecto más polarizante: algunos lo adoran como "carácter rústico", otros lo consideran veneno.

  • Leve (10-20 mg/L): Especiado interesante, añade complejidad.
  • Moderado (50+ mg/L): Animal dominante que tapa aromas primarios.
  • Grave (100+ mg/L): Medicinal/establo. Defecto universal.
  • Se agrava con: Tiempo de botella, poca protección SO₂, barricas contaminadas.

Decisión práctica: Si la fruta sigue presente y te gusta el carácter, disfrútalo. Si tapa todo lo demás y no lo soportas, devuelve sin culpa.

8) Refermentación en botella

Sucede cuando quedan azúcares fermentables y levaduras vivas al embotellar. Estas reanudan la fermentación dentro de la botella, produciendo CO₂ inesperado. Lo notarás por burbujas en copa (tinto/rosado), turbidez, tapón que empuja al abrir o sabor a levadura fresca.

  • Señales claras: Gas carbónico audible, espuma al verter, presión fuerte al descorchar.
  • Excepciones legítimas: Vinos ancestrales, pét-nat, método rural (anunciados como tales).
  • Seguridad al abrir: Enfría botella a 6-8°C, envuelve en paño, apunta corcho lejos de personas.
  • Veredicto: Defecto en vinos tranquilos estándar.

Por qué pasa: Filtrado/colado insuficiente + azúcares residuales no detectados.

9) Golpe de calor ("vino cocido")

Temperaturas superiores a 30°C durante transporte/almacenamiento aceleran reacciones químicas no deseadas. Resultado: aromas de fruta cocida, mermelada pasada, caramelo quemado, pérdida total de frescura y taninos más ásperos. El vino queda pesado y sin vida.

  • Causas típicas: Coche al sol, escaparate sin climatización, almacén verano.
  • Señales físicas: Corcho sobresaliente (expansión), pequeñas fugas (no siempre).
  • Color: Apagado, opaco, sin brillo.
  • Reversibilidad: Muy baja. Devolver es lo práctico.

Prevención ideal: Botellas tumbadas horizontalmente, 10-14°C constantes, total oscuridad.

10) Golpe de luz ("light-struck")

La luz UV descompone el dióxido de azufre y reacciona con metales traza, generando tioles sulfurosos con olor a lana mojada, repollo hervido, ajo crudo. Afecta principalmente blancos y espumosos expuestos en estanterías iluminadas.

  • Más vulnerables: Botellas verdes/claras (mal filtran UV).
  • Tiempo desarrollo: Horas de exposición solar directa bastan.
  • Espumosos especialmente sensibles: Por su presión interna y SO₂ elevado.
  • Solución: Ninguna. Prevención total.

Por eso cava/champagne usan botellas marrones u opacas desde origen.

11) No son defectos (las confusiones más habituales)

  • Tartratos (cristales blancos): Bitartrato potásico natural. Precipita con frío. Inofensivos, comestibles.
  • Posos/sedimentos: Taninos y colorantes precipitados. Normal en vinos con crianza o sin filtrar extremo.
  • Turbidez ligera: Levaduras finas o coloides. Típico de vinos "nativos" sin clarificación agresiva.
  • Aromas de madera fuertes: Vainilla, coco, tostado de barricas. Elección estilística, no contaminación.
  • CO₂ residual leve: Gas disuelto de fermentación reciente. Se va con 5 minutos de aireación.
Tartratos blancos (cristales inofensivos) y posos naturales en fondo de copa

12) Protocolo completo en casa (5 pasos)

  1. Inspección inicial: Corcho sobresale, fugas, color extremadamente teja/ámbar → mala señal.
  2. Olfateo estático: Cartón húmedo, vinagre fuerte de entrada → defecto probable confirmado.
  3. Temperatura correcta: Enfría 2-3°C si está templado (muchos defectos se exagera con calor).
  4. Prueba de aireación: Copa amplia, agitar 20-30 segundos, reposar 5 minutos → ¿mejoró?
  5. Test gastronómico: Aceitunas, jamón ibérico o queso curado → ¿se integra o choca?

Resultado final: Si tras este protocolo el vino sigue desagradable, toma foto (etiqueta + copa) y contacta tienda/productor. Defectos legítimos (TCA, oxidación grave) se cambian sin problema.

13) Maridajes para rescatar defectos leves

Defecto leve Comida salvavidas Por qué funciona (química sensorial)
Reducción (cerilla) Frutos secos, aceitunas verdes Sal + grasas volátiles eliminan sulfuros por percepción competitiva
Oxidación ligera Queso semicurado, setas salteadas Umami + notas nuez crean armonía con aldehídos oxidativos
AV moderada Embutidos grasos (chorizo, salchichón) Grasas animales recubren mucosa, amortiguan acidez punzante
Brett leve Costillas BBQ, carne ahumada Fenoles ahumados + 4-etilfenol generan sinergia aromática

Principio universal: Defectos leves se atenúan con grasa + sal + proteína. Defectos graves (TCA, AV alta) no tienen salvación gastronómica.

14) Checklist diagnóstico instantáneo

  • Cartón húmedo + fruta ausente: TCA confirmado → Devolver.
  • Ámbar/teja + manzana asada: Oxidación → Enfriar; si fruta <20%, devolver.
  • Cerilla/goma → mejora tras airear: Reducción normal → Decantar 20 min.
  • Vinagre fuerte/pegamento: AV alta → Si pica nariz, devolver.
  • Cuadra dominante sin fruta: Brett excesivo → Si disgusta, devolver.
  • Burbujas + turbidez en tranquilo: Refermentación → Devolver.
  • Cristales blancos o posos: Normal absoluto → Decantar si molesta.

Prueba definitiva: ¿Puedes disfrutar el vino con comida? Si la respuesta es no, para efectos prácticos está defectuoso.

15) Preguntas frecuentes

¿Los vinos naturales tienen más defectos?

A veces muestran rasgos más “crudos” (turbidez, reducción leve, un toque de acidez volátil). Eso no es automáticamente malo. Si el vino mantiene equilibrio y se disfruta, no hay problema. Si esos rasgos dominan y se comen la fruta, entonces sí hablamos de defecto.

¿Cómo distinguir oxidación “estilo” de “defecto”?

En estilos oxidativos bien hechos suele haber estructura, complejidad y equilibrio. Cuando es un defecto, el vino queda plano, con sensación de “viejo” sin gracia y con la fruta desaparecida. El tipo de vino y lo que esperas de él es clave.

¿El primer vaso siempre sale peor?

Puede pasar: a veces hay sedimentos, a veces el vino está reducido, o simplemente está demasiado caliente. Si el primer sorbo te desconcierta, dale unos minutos, airea un poco y vuelve a probar.

¿Qué vinos aguantan más errores de servicio?

Los vinos con más estructura (crianza, taninos, algo de dulzor natural) suelen perdonar más. Los más delicados suelen ser blancos jóvenes, rosados y algunos generosos biológicos si se sirven mal.

¿Cuándo NO devolver aunque huela raro?

Cuando mejora claramente con aire o con un ajuste de temperatura y, además, con comida se integra y se disfruta. En ese caso, probablemente era algo leve o parte del estilo del vino.