Callet
La Callet es una uva tinta profundamente ligada a Mallorca. Durante años fue una variedad de viña “de casa”, presente en parcelas familiares y vinos locales, pero hoy vive un momento muy interesante: cada vez más bodegas la trabajan con mimo para mostrar un estilo mediterráneo más fino, aromático y equilibrado.
Identidad y origen
La Callet es una variedad autóctona de la isla, con presencia destacada en las D.O. Binissalem (zona central) y Pla i Llevant (este de Mallorca), especialmente en municipios como Felanitx, Manacor o Porreres.
Su mejor cara aparece cuando se cultiva en suelos más bien pobres y se controla el vigor: ahí es donde gana definición aromática y equilibrio, manteniendo esa sensación de vino “mediterráneo” sin caer en pesadez.
Sinónimos y “familia” mallorquina
Se conoce principalmente como Callet (relacionado con “negro” en mallorquín). No tiene una lista amplia de sinónimos populares, pero a menudo se encuentra en ensamblajes con otras variedades locales como Manto Negro, Fogoneu o Gorgollassa, buscando complejidad y equilibrio.
La uva en el viñedo
Suele dar racimos de tamaño medio, más bien compactos, con bayas oscuras (negro-azuladas) y pulpa clara. En suelos fértiles tiende a crecer con fuerza, por eso muchas viñas de mayor interés están en terrenos más pobres o bien gestionados para limitar producción y concentrar calidad.
| Rasgo | Qué suele observarse |
|---|---|
| Racimo | Mediano, compacto |
| Baya | Oscura (negro-azulada), pulpa clara |
| Maduración | Media (depende mucho de zona y manejo) |
| Estilo | Da vinos de cuerpo medio y tanino amable |
Cómo son sus vinos
Los vinos de Callet suelen moverse en un registro elegante: color rojo rubí de capa media, aromas de fruta roja madura (cereza, ciruela), notas florales y un punto de hierbas mediterráneas. En boca tienden a ser de cuerpo medio, con taninos suaves y un final equilibrado.
Cuando pasan por crianza (normalmente medida), pueden ganar textura y complejidad sin perder su carácter: aparecen matices especiados, tostados suaves o un toque balsámico, dependiendo del estilo de la bodega.
Ficha rápida de estilo
| Aspecto | Perfil habitual |
|---|---|
| Color | Rojo rubí, capa media |
| Aromas | Fruta roja madura, floral, hierbas mediterráneas, especias suaves |
| Tanino | Suave a medio, generalmente amable |
| Acidez | Media (equilibrada) |
| Uso típico | Monovarietal o en coupage con otras uvas mallorquinas |
Cultivo y curiosidades
En Mallorca se busca a menudo limitar su vigor para que exprese mejor su perfil aromático. Por eso, las parcelas más valoradas suelen estar en suelos más pobres y con rendimientos contenidos. El clima mediterráneo y la influencia marina también marcan su estilo: vinos con un punto cálido, pero con sensación de frescura cuando el viñedo está bien situado y trabajado.
Maridajes recomendados
Por su equilibrio y tanino amable, la Callet se lleva muy bien con cocina de intensidad media: platos sabrosos, pero no excesivamente pesados.
- Arroces (de marisco o mixtos) y cocina mediterránea de producto.
- Pescados a la plancha y guisos suaves (calamares, sepia, “suquet” ligero).
- Carnes blancas a la brasa con romero o tomillo.
- Platos baleares: tumbet, sobrasada suave, verduras asadas.
- Quesos semicurados y embutidos poco agresivos.
Recomendación final
Si quieres descubrir la cara más auténtica del vino mallorquín, prueba un monovarietal de Callet o un coupage donde tenga protagonismo. Suele ofrecer vinos finos y muy gastronómicos, con ese toque insular que los hace diferentes.