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Uva Alcañón, joya blanca del Somontano

Alcañón

La Alcañón es una variedad blanca autóctona de Aragón, muy ligada al Somontano (Huesca). Durante mucho tiempo fue una uva discreta y minoritaria, pero la apuesta de la zona por vinos con identidad la ha convertido en una de sus grandes señales de estilo: blancos frescos, aromáticos y con muy buen equilibrio.

Origen e identidad

El corazón histórico de la Alcañón late en el Somontano de Barbastro. Su nombre se asocia tradicionalmente a la zona (a menudo se menciona la cercanía de Alquézar como referencia toponímica), y con el tiempo quedó fijado como “Alcañón”.

Hoy es una uva “de casa” para la región: representa bien ese punto entre el carácter continental del interior y la influencia mediterránea, con vinos que destacan por frescura y perfil aromático.

La uva en el viñedo

Rasgo Qué suele observarse
Racimo Mediano y bastante compacto (conviene vigilar la ventilación en años húmedos)
Baya Pequeña, esférica; verde-amarilla que puede dorarse con la madurez
Ciclo Brotación temprana y maduración tardía
Rendimiento Mejor cuando se controla: menos kilos, más expresión
Racimo de uva Alcañón

Cómo son sus vinos

En bodega es donde la Alcañón muestra su atractivo. Suelen ser vinos con acidez viva, aromas limpios y una sensación de frescor que los hace muy gastronómicos. En estilos jóvenes es expresiva y directa; con trabajo sobre lías o una crianza medida, gana textura y complejidad sin perder tensión.

Aspecto Perfil habitual
Color Amarillo pálido a dorado brillante según madurez y elaboración
Aromas Manzana, albaricoque, cítricos; flores blancas; a veces anisados suaves
Boca Fresca y equilibrada, cuerpo medio, final largo y limpio
Estilos Joven; sobre lías; fermentación/crianza parcial en barrica; coupage
Vino blanco elaborado con uva Alcañón

Somontano: clima y suelos

El Somontano combina un clima continental con matices mediterráneos y, sobre todo, una amplitud térmica marcada (días cálidos y noches más frescas). Ese contraste ayuda a madurar la uva con calma, desarrollando aromas mientras se conserva una acidez valiosa para el equilibrio del vino.

En cuanto a suelos, son frecuentes terrenos con buen drenaje (pedregosos, calizos y pobres), lo que favorece producciones más contenidas y uvas con mayor concentración.

Maridaje y servicio

Por su frescura y perfil aromático, suele ir muy bien con cocina ligera y de producto, pero también aguanta platos con un punto graso si el vino tiene más volumen (lías o crianza).

  • Pescados y mariscos: plancha, parrilla, arroces marineros, sushi.
  • Verduras: ensaladas con frutos secos, alcachofas, espárragos, cremas suaves.
  • Quesos: frescos, de cabra y semicurados poco intensos.

Temperatura de servicio: entre 8 ºC y 10 ºC para que se aprecien mejor sus aromas.

Importancia y futuro

La Alcañón es un buen ejemplo del valor de las variedades locales: ofrece un perfil propio y refuerza la identidad del Somontano. Cada vez se trabaja más con rendimientos ajustados y técnicas que buscan precisión (lías, depósitos neutros, crianzas medidas), para mostrar un blanco complejo sin perder frescura.