Respiración diafragmática 4-7-8
Descripción general
La respiración diafragmática 4-7-8 es una técnica sencilla de control respiratorio pensada para activar el
sistema nervioso parasimpático, reducir el nivel de activación (estrés) y favorecer la relajación física y mental.
Se basa en tres fases muy claras: inhalar 4 segundos, mantener el aire 7 segundos y
exhalar durante 8 segundos.
Es una herramienta útil después del ejercicio, antes de dormir, en momentos de tensión o como parte de un bloque de
recuperación y relajación.
¿Para qué sirve?
- ✅ Disminuir el ritmo cardíaco y la sensación de agitación.
- ✅ Favorecer la relajación muscular tras entrenamientos intensos.
- ✅ Reducir la ansiedad puntual y el estrés del día a día.
- ✅ Mejorar la calidad del sueño si se realiza antes de acostarse.
- ✅ Aumentar la conciencia corporal y el control de la respiración.
Cómo hacer la respiración 4-7-8 (paso a paso)
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Colócate en una postura cómoda.
Puede ser sentado con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, o tumbado boca arriba con las rodillas ligeramente flexionadas.
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Apoya una mano en el pecho y otra en el abdomen.
El objetivo es que se mueva principalmente la mano del abdomen, indicando que estás usando el diafragma.
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Inhala por la nariz durante 4 segundos.
Haz una inspiración suave y silenciosa, llevando el aire hacia la zona baja de las costillas y el abdomen
(la mano del abdomen se eleva).
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Retén el aire 7 segundos.
Mantén la respiración de forma cómoda, sin forzar ni llegar a sentir ahogo.
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Exhala por la boca durante 8 segundos.
Suelta el aire lentamente, como si soplaras por una pajita, dejando que el abdomen descienda.
La exhalación debe ser más larga que la inhalación.
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Repite entre 4 y 8 ciclos.
Para empezar, suele ser suficiente con 4 ciclos. Con la práctica puedes llegar a 6–8 ciclos si te resulta cómodo.
Es preferible hacer la técnica en un lugar tranquilo, con el móvil en silencio y sin interrupciones,
especialmente si la usas antes de dormir.
Cuándo utilizar esta técnica
- 📌 Después de una sesión de fuerza o cardio, para facilitar la vuelta a la calma.
- 📌 Antes de acostarte, como parte de tu rutina de higiene del sueño.
- 📌 En momentos de estrés, nerviosismo o sensación de “no llegar a todo”.
- 📌 Antes de una reunión, examen o situación que te genere ansiedad.
- 📌 Dentro de bloques de ejercicio mente-cuerpo o meditación.
Consejos para sacarle más partido
- ✔ Empieza con pocos ciclos (4) y ve aumentando si te resulta cómodo.
- ✔ No fuerces la retención: si 7 segundos son demasiados, reduce a 3–4 al principio.
- ✔ Mantén hombros y mandíbula relajados; evita “encoger” el cuello.
- ✔ Si te mareas, para unos segundos y respira normal antes de seguir.
- ✔ Puedes cerrar los ojos para centrarte mejor en las sensaciones.
Errores frecuentes
- ❌ Elevar solo el pecho al respirar (respiración alta o superficial).
- ❌ Contener el aire con tanta tensión que genera más ansiedad.
- ❌ Hacer las cuentas demasiado rápido por querer “acabar antes”.
- ❌ Usarla solo una vez y decir “no funciona”: la efectividad mejora con la práctica.
Precauciones y contraindicaciones
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⚠ Si tienes enfermedades respiratorias (EPOC, asma descontrolada) o cardiovasculares, consulta con tu médico antes de hacer ejercicios
de respiración con retención prolongada.
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⚠ No fuerces las retenciones si te mareas o notas malestar: reduce tiempos o usa una versión más sencilla
(por ejemplo, inhalar 4 – exhalar 6 sin retención).
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⚠ No es una técnica de emergencia para crisis graves de ansiedad, sino un recurso de apoyo para el día a día.
Versión simplificada para empezar
Si la secuencia 4-7-8 se te hace demasiado larga al principio, puedes usar una variante más sencilla:
- Inhala por la nariz durante 3–4 segundos.
- Exhala por la boca durante 5–6 segundos, sin retención.
Cuando te sientas cómodo con esta versión y ya no aparezca sensación de falta de aire, puedes pasar a la secuencia completa 4-7-8.