Puente de glúteos con retroversión pélvica

Puente de glúteos con retroversión pélvica: persona tumbada boca arriba elevando la cadera con costillas controladas y pelvis en retroversión suave

Descripción general

El puente de glúteos con retroversión pélvica es una variante del puente clásico en la que primero colocas la pelvis en retroversión suave (como “meter el pubis” ligeramente) y mantienes las costillas controladas. Esto ayuda a que el movimiento salga más de los glúteos y menos de la zona lumbar.

Es muy útil si al hacer puentes notas que “tira la espalda” o si quieres aprender a activar glúteos con mejor control lumbo-pélvico.

¿Para qué sirve el puente de glúteos con retroversión?

Beneficios del puente de glúteos con retroversión: activación de glúteos, control lumbo-pélvico y menor compensación lumbar

Sirve para mejorar la activación del glúteo y el control lumbo-pélvico durante la extensión de cadera. Al colocar pelvis y costillas, reduces la tendencia a compensar con una hiperextensión lumbar y consigues un estímulo más “limpio” en la parte posterior de la cadera.

Debe sentirse principalmente en los glúteos y, como mucho, en isquios de forma suave. Si lo notas en la espalda, ajusta técnica.

Cómo hacerlo (paso a paso)

Técnica del puente de glúteos con retroversión: pies apoyados, exhalación, retroversión suave y elevación de cadera sin arquear la zona lumbar
  1. Posición inicial: túmbate boca arriba, rodillas flexionadas y pies apoyados al ancho de caderas. Coloca los talones a una distancia en la que, al subir, notes los glúteos (habitualmente talones relativamente cerca).
  2. Costillas “abajo”: exhala suave y nota que el pecho no se “abre” hacia arriba. Mantén cuello y hombros relajados.
  3. Retroversión pélvica suave (clave): lleva la pelvis ligeramente hacia retroversión como si quisieras “acercar el pubis al ombligo” sin apretar fuerte. Notarás la zona lumbar más neutra.
  4. Sube con glúteos: empuja el suelo con los pies y eleva la cadera hasta una línea aproximada hombros–caderas–rodillas. Mantén la retroversión suave y evita “rematar” arqueando la espalda.
  5. Pausa 1–2 s arriba apretando glúteos de forma moderada, sin dolor ni calambres.
  6. Baja controlado: desciende vértebra a vértebra o de forma suave, manteniendo control de costillas.

Referencia práctica: 2–4 series de 8–12 repeticiones (pausa 1–2 s arriba). Para activación previa: 1–2 series de 8–10.

Variantes y progresiones

Progresa solo si puedes mantener pelvis estable y sentir el trabajo en glúteos, no en la espalda.

Errores frecuentes

Consejos para sacarle más partido

Precauciones

Rutina rápida (3–5 minutos)

Termina la serie con sensación de trabajo en glúteos, no con fatiga lumbar.

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