Nadar es una de las formas más completas y seguras de ejercicio cardiovascular. Al realizarse en el agua, el cuerpo recibe menos impacto en articulaciones (rodillas, tobillos y cadera) y se trabaja de forma global: resistencia, coordinación, control respiratorio y musculatura de todo el cuerpo.
Esta guía está enfocada a natación básica para mejorar condición física: técnica sencilla, respiración y progresión sin complicaciones.
Haz 2–3 sesiones por semana. La idea es mejorar por tiempo total y por calidad, no por velocidad.