La escalera de agilidad (o escalera de coordinación) es un recurso de entrenamiento neuromotor diseñado para mejorar la coordinación, el ritmo, la precisión de apoyos y la velocidad de reacción.
Aunque eleva el pulso, su objetivo principal no es “cardio”, sino la calidad del movimiento: pies ligeros, control del tronco y patrones limpios.
Consejo: si te equivocas, no pasa nada: paras, te recolocas y continúas. La coordinación manda, no la velocidad.
Empieza con 2–4 pasadas por patrón, descansando 30–60 segundos.