Dead Bug modificado

Ejercicio Dead Bug modificado: persona tumbada boca arriba con piernas en mesa y brazos al techo, manteniendo zona lumbar neutra

Descripción general

El Dead Bug (o “bicho muerto”) es un ejercicio clásico de estabilidad del core. La versión modificada reduce la dificultad para que puedas aprender la técnica sin perder el control de la zona lumbar.

El objetivo es mantener el tronco estable mientras mueves brazos y/o piernas de forma lenta y controlada, evitando que la espalda baja se arquee o “se despegue” de su posición neutra.

¿Para qué sirve el Dead Bug modificado?

Beneficios del Dead Bug modificado: estabilidad del core, control lumbo-pélvico y protección de la zona lumbar

Sirve para entrenar el control lumbo-pélvico (columna lumbar + pelvis) y mejorar la coordinación entre el core y las extremidades. Es especialmente útil si quieres fortalecer el abdomen sin sobrecargar la espalda baja.

Si al hacerlo pierdes la posición lumbar, no “falla” el ejercicio: simplemente necesitas una variante más fácil o menos rango.

Cómo hacerlo (paso a paso)

Técnica de Dead Bug modificado: respiración controlada, costillas hacia abajo y movimiento alterno de brazo o pierna sin arquear la zona lumbar
  1. Posición inicial: túmbate boca arriba. Lleva las rodillas a 90° (posición “mesa”) y brazos hacia el techo. Si es más fácil, empieza con pies apoyados en el suelo y solo brazos.
  2. Coloca costillas y pelvis: exhala suave y nota que las costillas bajan. Mantén una posición lumbar neutra (sin arquear ni aplastar con fuerza).
  3. Activa el abdomen: tensión moderada (como “abrochar un pantalón ajustado”), sin contener la respiración.
  4. Versión modificada (recomendada para empezar): mueve solo un brazo hacia atrás (por encima de la cabeza) hasta donde puedas mantener el control del tronco. Vuelve y alterna.
  5. Progresión sencilla: en lugar de brazo, baja un talón hacia el suelo (talón toca y vuelve), manteniendo rodilla flexionada. Alterna lados.
  6. Ritmo: lento, controlado. Mantén el mismo abdomen activo en todo el recorrido.

Regla clave: si la zona lumbar se arquea, se “despega” o notas tensión en la espalda, reduce el rango o cambia a una variante más fácil.

Variantes y progresiones

Avanza solo si mantienes la técnica limpia:

La progresión no es “hacerlo más rápido”, sino mantener el control con más recorrido y más palanca.

Errores frecuentes

Consejos para sacarle más partido

Precauciones

Rutina rápida (3–5 minutos)

Si pierdes el control, baja dificultad. Lo importante es mantener la zona lumbar estable.

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