Correr es una de las formas más eficaces de mejorar la capacidad cardiovascular y la resistencia. Bien programado, ayuda a controlar el peso, mejora el estado de ánimo y aumenta la condición física general.
La clave para progresar sin lesiones es combinar técnica básica, progresión gradual y fuerza complementaria (especialmente glúteos, core y piernas).
Si estás empezando, una progresión típica es alternar correr + caminar. Hazlo 3 días por semana, dejando al menos 1 día de descanso entre sesiones.
Regla práctica: aumenta primero el tiempo total y después la intensidad.