La caminata talón–punta es un ejercicio sencillo para mejorar equilibrio, coordinación y control del paso. Se realiza de pie, caminando en línea recta y apoyando primero el talón y luego la punta del pie.
Es ideal para principiantes, adultos mayores o como parte de un calentamiento técnico.
Realiza 2–3 pasillos por sesión, aumentando dificultad solo cuando mantengas buena técnica.