El burpee es un ejercicio de cuerpo completo que combina una sentadilla, una transición a plancha (y opcionalmente flexión) y un salto vertical. Es muy usado en entrenamiento funcional y HIIT porque eleva rápidamente la frecuencia cardiaca y trabaja fuerza-resistencia.
La clave para hacerlo bien es mantener técnica y control: si se convierte en un “golpeo” al suelo o en repeticiones sin forma, el riesgo de molestias en muñecas, hombros, zona lumbar o rodillas aumenta.