La bicicleta estática es una excelente opción de ejercicio cardiovascular con bajo impacto, ideal para mejorar resistencia, controlar el peso y mantener una rutina constante en casa o en gimnasio. Al no haber impacto contra el suelo, suele ser una alternativa tolerable para muchas personas con molestias leves de rodilla o tobillo, siempre que la técnica y el ajuste sean correctos.
La clave está en un buen ajuste del sillín, una cadencia cómoda y progresar el tiempo o la intensidad de forma gradual.