Baños de contraste (frío/calor)

Baños de contraste: alternancia de agua fría y caliente para recuperación

Descripción general

Los baños de contraste consisten en alternar exposición a calor y frío, normalmente en piernas, pies o brazos. Se usan como estrategia de recuperación para aliviar sensación de pesadez, disminuir molestias y favorecer el retorno a la calma tras entrenamientos o días con mucha carga.

Son una técnica sencilla, pero conviene aplicarla con sentido: el objetivo es un estímulo controlado y seguro, no “aguantar a lo bestia”.

¿Para qué sirve?

Cómo hacer baños de contraste (paso a paso)

Técnica de baños de contraste: alternancia de recipiente con agua caliente y otro con agua fría
  1. Prepara dos recipientes (o ducha): uno con agua caliente y otro con agua fría. Si es para piernas/pies, usa cubos o barreños estables.
  2. Temperaturas orientativas:
    Calor: 37–40 °C (agradable, sin quemar).
    Frío: 10–15 °C (fresco intenso, sin dolor).
  3. Empieza por calor (recomendado): 2–3 minutos.
  4. Pasa a frío: 30–60 segundos.
  5. Repite el ciclo 3–5 veces (según tolerancia).
  6. Termina según objetivo:
    • Si buscas sensación de ligereza o “desinflamar”: termina en frío.
    • Si buscas relajación antes de dormir: termina en calor.
  7. Seca bien la zona y, si quieres, añade 3–5 minutos de movilidad suave.

Protocolos sencillos (recomendados)

Ajusta los tiempos a tu tolerancia. Lo importante es que el contraste sea claro y repetible.

Errores frecuentes

Precauciones importantes

Consejos para que funcionen mejor

← Volver a listado de ejercicios